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Voir la version complète : La Collección de Risale-i Nur



Aslan
30/10/2011, 20h25
Palabras

بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَنِ الرَّحِيمِ
وَ بِهِ نَسْتَعِينُ
اَلْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ وَ الصَّلاَةُ وَ السَّلاَمُ عَلَى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ وَ عَلَى
اَلِهِ وَ صَحْبِهِ اَجْمَعِينَ


En Nombre de Allah, Clemente y Misericordioso

¡Allah!, imploramos tu apoyo. Alabado sea Allah, Señor del Universo y la paz y las bendiciones de Allah sean con nuestro Mensajero Muhammad, su estirpe y todos sus compañeros.
¡Hermano!; me has pedido algunos conse-jos, ahora te los daré a modo de relatos cortos. Léelos. Mi alma también estará atenta, ya que yo lo mismo que tú los necesito. Te los contaré usando ejemplos militares porque tú lo eres. Yo, un día, los he reiterado a mi alma largamente a través de ocho palabras basadas en ocho benditas aleyas del Corán. A mi alma los repito otra vez más, resumiéndolos y utilizando un lenguaje simple. Quien desee escucharlos, que pueden conmigo.


Primera Palabra

Bismillah, En nombre de Allah, encabeza cada buen acto y todo asunto trascendente. Por ello, hemos de comenzar diciendo: “Bismillah” - “En nombre de Allah”.
¡Alma!, Sepa que esta locución bendita tal como es el lema del Islam, es también la frase que está en boca de todo lo existente para recordar a Allah.
¡Alma!. Si realmente quieres saber la tremenda e inagotable fuerza y manantial interminable que posee Bismillah esta frase: “En Nombre de Allah”, entonces pon mucha atención al escuchar este corto relato.

Es necesario al beduino que va de un lugar a otro, en el desierto, y que circula libremente disfrutando del mismo, tiene que llevar el nombre de un jefe tribal que lo proteja para estar a salvo de los malos y de esta manera, puede cumplir con sus asuntos y llevar a cabo sus tareas. De no ser así, el beduino se queda perplejo, sólo y siempre inquieto por la posible aparición de innumerables enemigos.

Imaginemos, pues, que hay dos hombres que están haciendo esta excursión, en el desierto; Uno es modesto, mientras que el otro es vanidoso. En cuanto al primero, él pertenece a un jefe tribal y el vanidoso ya rechazó ser pendiente. Ambos circulan por el desierto, el modesto que tiene el respaldo del jefe tribal, al ingresar a cualquier tienda, es recibido con mucho respeto y admiración por el solo hecho de pronunciar el nombre de su jefe tribal. Si algún asaltante lo sorprende, el hombre modesto le dice: “Estoy bajo la tutela del jefe...”, y por ello es dejado tranquilo. En cuanto al vanidoso, debe enfrentarse con los más duros y rudos de los problemas y desastres; pues a lo largo del viaje sufre de interminable miedo y de tensión continuada, es humillado y es amigo de la mendicidad.
¡Alma Vanidosa Mía!, Sepa que eres el beduino viajero, este mundo es el desierto y tu pobreza y impotencia no tienen limites. Tus enemigos y necesidades son interminables. Como la cosa es así, pide auxilio al verdadero Dueño del desierto y Su eterno Soberano, para que te liberes de la humillación y el temor de los desastres.
Esta bendita frase, El Nombre de Allah, es un gran tesoro y que nunca se desvanece. Tu pobreza esta ligada a una inmensa y absoluta misericordia; ésta es más que toda creación. Tu necesidad depende de un magnífico poderío que es también absoluto y en Su poder están las riendas de todo lo existente, desde el átomo hasta los planetas. Tu pobreza y tu necesidad son, pues, intermediarios aceptables ante el Poderoso, el Clemente y Merecedor de toda gloria.
La persona que se mueve utilizando esta frase y el ser que medita pronunciando la misma; la persona que la recita mañana y tarde es como aquel que se encuentra cumpliendo con el servicio militar. Usa el nombre del estado y no teme a nadie, habla en nombre de la ley y en nombre del estado. De este modo, ejecuta Todo y es firme ante Todo.

Como hemos dicho inicialmente que todas las creaciones pronuncian el Nombre de Allah, esto significa que dicen: Bismillah, “En Nombre de Allah”. ¿No es así?
Supongamos que alguien llama a la gente para dirigirse hacia una dirección y les ordena realizar deberes diferentes. Tú, de inmediato, vas a estar seguro de que este alguien no se representa a sí mismo, tampoco, mueve a la masa gracias a su nombre y a su fuerza; sino que él es un soldado que hace todo en nombre del estado y es amparado por la fuerza de la ley vigente.

De esta misma forma, decimos que las criaturas de Allah cumplen con sus funciones en Nombre de Allah. Las semillas muy pequeñas llevan sobre sus cabezas grandiosos árboles y pesos tremendos. Es decir que cada árbol pronuncia Bismillah, En Nombre de Allah, y se llena de frutos procedentes del tesoro divino y es ofrecido a nosotros. Cada huerto dice: En Nombre de Allah y a consecuencia de ello, se convierte en una gran cocina del poderío de Allah y maduran en él varias especies de comidas deliciosas. Cada animal de beneficio, sea camélido, bovino u ovino dice: Bismillah, En Nombre de Allah, al decirlo, se convierte en una fuente de leche fresca y gracias al que da el sustento, Allah, recibimos el más limpio y sutil de los alimentos que es la leche. Cada raíz de una planta o césped dice: Bismillah, En Nombre de Allah, por ello, En Nombre de Allah y En Nombre del Clemente son ablandadas todas las superficies sólidas y son perforadas con suavidad.
Ver extendidas las ramas en el aire llevando sobre sí las frutas, saber que las raíces se extienden dentro de las rocas de piedra y almacenan su alimento en lo más oscuro de la tierra. Ver como las hojas verdes soportan las elevadas temperaturas y como son azotadas por el calor abrasador del sol y pese a ello, son tiernas y espléndidas... todo esto, constituye un golpe fuerte en el rostro de los materialistas que son siervos de las causas y efectos.
Es un grito en sus rostros que les dice: Sabed que la razón de vuestra jactanciosidad, presentada en vuestra supuesta fortaleza, no es tal, porque nada dentro de vosotros funciona de por sí, sino que recibe órdenes del Único - Allah - Quien hizo que las diminutas y suaves venas fueran como el báculo de Moisés (la paz sea con él) que hendió las rocas tras recibir una orden: “Golpea la piedra con tu báculo”. (2:60)
َقُلْنَا اضْرِبْْ بِعَصَاكَ الْحَجَرَ
Las blandas hojas son como los miembros corporales de Abraham(la paz sea con él)aquellos miembros que leيan frente al calor del fuego:
“،Oh Fuego! Sé frيo y paz...”.
يَا نَارُ كُونِى بَرْدًا وَ سَلاَمًا
21:69 Como ya todas las cosas, en el Universo, dicen lo que significa: Bismillah, En Nombre de Allah y asي obtienen las mercedes de Allah y nos sonotorgadas. Nosotros también tenemos que decir: Bismillah. Damos diciéndolo y tomamos diciéndolo y debemos rechazar aquellos de quienes no nombren a Allah al darnos.
Una pregunta: Nosotros respetamos y veneramos a Quien que a través suyo somos agraciados. ؟Qué es lo que pide de nosotros nuestro Creador Allah, Quién es el dueٌo verdadero?
La Respuesta: Sabed que el Otorgador Verdadero nos pide, como pago por las mercedes otorgadas tres cosas: Uno es El recuerdo a él. Uno es Agra-decimiento. Uno es elPensamiento. Decir: “En Nombre de Allah” al comienzo es recordaciَn del mismo. Decir al concluir: “Gracias a Allah” es agradecimiento. Lo que hay entre sي, es pensamiento y meditaciَn en cuanto a las maravillas otorgadas por Allah y que estas maravillas son del poderيo del عnico, Eterno, son obsequio de Su Misericordia que abarca Todo. Esta meditaciَn es pensamiento loable.
Pero, ؟No estلn de acuerdo conmigo que quien besa los pies de un simple hombre por el mero hecho de haberle llevado un regalo del sultلn que es una persona ignorante? ؟Qué pasa entonces con aquél que alaba la materia que trae beneficio, que la ama y se distrae del Otorgador verdadero? ؟Acaso no es mil veces mلs ignorante que aquél?
،Oh Alma!, Si no quieres ser como este ignorante, pues da en Nombre de Allah, toma en Nombre de Allah, comienza en Nombre de Allah y actْa en Nombre de Allah.

Aslan
30/10/2011, 20h27
Segunda Palabra

بِسْمِ اللّهِ الرّحْمنِ الرّحِيمِ
اَلَّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ
En Nombre de Allah, Clemente y Misericordioso
“Los que creen en lo desconocido” (Corán 2:3)



Si quieres saber cuánto felicidad y gracia, cuánto placer y descanso tiene la fe, pues escucha este corto relato:
Un día, dos hombres salieron para pasear y también para trabajar en el comercio. El primero quien era egoísta se dirigió hacia su destino, mientras que el segundo quien era un buen hombre, ligado a Allah, se fue en otra dirección.

El primero quien era melancólico, vanidoso y egoísta, cayó en un lugar malísimo, por culpa del pesimismo que le caracterizaba. Veía, donde se dirigía, gente descapacitada y pobre gritar amargamente por los maltratos recibidos a manos de tiranos y rudos.
Vio esto en donde iba, llegando a imaginar que todo el pueblo que visitaba era una especie de funeral público. No encontró otra alternativa que embriagarse y convertirse en ebrio para poder seguir viviendo sin sentir pena alguna, ya que veía que cada ser era su enemigo declarado. Pese a ello, siguió sufriendo dolorosamente por ver alrededor suyo nada más que horribles funerales y huérfanos llorando amargamente y desesperados.

En cuanto al otro, quien era adorador a Allah y buscador de la verdad y quien gozaba de buena moral, encontró, en su viaje, a un buen pueblo que era lo más maravilloso y bello en su vista. Este buen hombre veía, en el pueblo, grandes celebraciones y fiestas por todas partes. En todo lugar apartado había júbilo y en todo rincón, alegría. Donde iba veía lugares con gente que recordaba a Allah. Por ello, veía en cada individuo del pueblo, amigo suyo y pariente suyo . Veía que todo el reinado celebraba lo que es como una fiesta de recepción de jóvenes que van a cumplir con el servicio militar. Eran celebraciones con palabras de gratitud y agradecimiento. Escuchaba las bandas musicales tocar sus melodías entusiastas acompañadas de voces extraordinarias elogiando a los que iban a cumplir con el servicio militar.
Mientras el hombre pesimista estaba preocupado por sus dolores y los de los demás; el otro, estaba contentísimo, optimista y alegre como toda la gente, además, había realizado un buen negocio y estaba agradecido con Allah. Al regresar a casa, se encontró con el hombre pesimista quien le contó de todo lo malo que había visto, entonces, el buen hombre le contó:
“! Oiga!; Parece que te has enloquecido. Lo que se escondía dentro de ti de pesimismo, se vio reflejado en tu entorno, por ello viste cada sonrisa como un grito y lágrimas y cada acto de generosidad como derroche y saqueo. Vuelve a tu juicio, purifica tu corazón, tal vez, así, la melancolía se disipa de tus ojos y quizás, puedas ver la realidad más espléndida. Sepa que el verdadero dueño de este reinado es lo más justo y piadoso, es Todopoderoso y Perfecto y sepa, además, que un reinado tan próspero y de nivel alto por lo que han visto tus ojos nunca puede ser tan malo como tu imaginación te lo ha hecho saber”.

El hombre malo comenzó a darse cuenta y poco a poco recuperó su conciencia y dijo lamentándose:
“Era cierto que me volví loco por consumir demasiado alcohol... que Allah esté complacido contigo ¡Oh buen hombre!, pues me has salvado del infierno en que vivía”.

!Alma!, Sepa que el hombre pesimista representa al incrédulo o al perverso despreocupado. Para él, el mundo terrenal es nada más que un gran funeral y todos los seres vivientes son huérfanos que lloran por la partida de los queridos. Para él, los hombres y los animales son creaciones errantes, sin pastor y sin dueño, los azota la muerte y son destruidos sin piedad. Para él, las creaciones tremendas, como son las montañas y los mares son representaciones de funerales en silencio y son horribles ataúdes.
Estas sorprendentes y dolorosas imaginaciones que son producto de la incredulidad y del extravío del hombre hacen que quien los imagina viva en tormenta interna permanentemente.

En cuanto al segundo hombre, éste representa al creyente que realmente conoce a Allah y cree en Él. Para este hombre, el mundo terrenal es una morada de recuerdo divino, es un campo de entrenamiento tanto para el hombre como para el animal y también es una gran prueba para genios y humanos.
Todos los muertos de hombres y animales son demovilización, pues ya cumplieron su misión y partieron de esta vida terrenal felices espiritualmente. Están ya en Otro Mundo sin preocupación alguna, es un mundo limpio de todo daño material, de todo desastre para dejar su lugar a otros nuevos “funcionarios”, seres que adoran a Allah que entusiasmadamente cumplirán sus misiones. Todos los recién nacidos hombres y animales son soldados que están yendo para recibir sus armas y cumplir con sus deberes. Todo vivo es un soldado feliz y es un subordenado recto, complacido y satisfecho.
Las voces y ecos en el mundo son nada más que recuerdo de Allah y alabanzas a Él mismo por permitirnos asumir nuestras funciones. Son tal vez agradecimiento y júbilo por haber cumplido con nuestras tareas o a lo mejor son melodías proce-dentes de nosotros por la alegría de trabajar.
Para el creyente, todo lo creado es servidor, es cumplidor y con sus semejantes es buen amigo y es para Su Creador agradecido.
De este modo y gracias a su fe puede tener presentes muchas realidades más, éstas son realidades sublimes, sutiles y de gran categoría.
Esto quire decir, creer en Allah lleva la semilla espiritual de árbol de Tuba del Paraíso, mientras que la incredulidad encubre la semilla del árbol de Zakkum del Infierno.

La salvación y la tranquilidad, entonces, no están sino en el Islam y la fe.
Por ello siempre tenemes que decir:
“Gracias a Allah por hacernos musulmanes y por perfeccionar nuestra fe”.
اَلْحَمْدُ ِللّهِ عَلَى دِينِ اْلاِسْلاَمِ وَ كَمَالِ اْلاِيمَانِ

Aslan
30/10/2011, 20h29
Tercera Palabra
بِسْمِ اللّهِ الرّحْمنِ الرّحِيمِ
يَآ اَيُّهَا النَّاسُ اعْبُدُوا
En Nombre de Allah, Clemente y Misericordioso
“Oh Gente!, Adorad...”(Corán 2: 21)



Si quieres entender cómo la adoración a Allah es un buen comercio y gran felicidad y que la perversidad es una gran pérdida y perdición, esté atento a este relato:
Un día, dos soldados recibieron la orden de viajar a una lejana ciudad, ambos viajaron juntos hasta llegar a una zona en que el camino es bifurcado. Un hombre, allí, les dijo:
Este lado derecho del camino, con la inexistencia de daño alguno en el, los viajeros encuentran en el la quietud, tranquilidad y ganancia garantizada con un porcentaje del noventa por ciento. En cuanto al lado izquierdo, con ser sin ningún beneficio, nueve de cada diez que lo toman les alcanza algún daño. Es sabido que ambos caminos son de la misma longitud y hay una sola diferencia que es quien quiera tomar el camino izquierdo que no lo rige orden ni gobernabilidad va sin valija ni armas, por ello se sentirá aparentemente cómodo. El hombre que quiere tomar el lado derecho, que es un hombre disciplinado militarmente, tiene que llevar consigo una valija completa llena de alimentos que pesa cuatro kilos y debe llevar un arma que pesa dos kilos para poder vencer a todo enemigo.
Al escuchar atentamente las palabras del guía, el soldado afortunado se fue por el camino derecho, cargado de peso sobre hombros y espalda, pero su corazón y alma estaban tranquilos y sin ningún miedo.


El mal soldado que prefirió ser liviano y alejado de la disciplina, tomó el camino izquierdo. Pese a que su cuerpo se ha liberado de un tremendo peso, su corazón se sentía abrumado de mucho miedo, su alma vivía en susto incalculable. Prendió su camino con miedo de todo, asustado por cualquier accidente que se le puede ocurrir hasta llegar a su destino y sufrió, de esta manera, por su rebeldía.
En cuanto a aquél que tomó el camino derecho aquél que amaba la disciplina militar y cuidaba su valija y arma, caminó tranquilo con un corazón quieto, totalmente despreocupado y sin ningún miedo. Siguió así hasta llegar a su destino, en la ciudad y allí encontró la recompensa anhelada como cualquier soldado noble que cumplió bien con su misión.


¡Oh Alma rebelde!, Sepa que los viajeros de los cuales hemos hablado; representan a los que obedecen a la ley divina y a los caprichosos y rebeldes.
El camino es el de la vida que comienza a partir del nacimiento de todos los seres vivos, pasa por la tumba que lleva al Otro Mundo.
La valija y el arma son la adoración y el cuidado de la ley de Allah. Pese a ser aparentemente pesados, en el fondo son alivio y descanso indescriptible. Eso es porque el hombre al rezar dice en su oración: “Soy testigo que no hay más dios que Allah”,
اَشْهَدُ اَنْ لآَ اِلَهَ اِلاَّ اللّهُ
esto significa que Él es el Creador, es el que da el sustento y absolutamente todo es de Él. Es Sabio y no hace nada al azar, además es Clementísimo y Bueno.

El creyente verdadero, que aplica los mandamientos divinos, cree en Él, por ello, encuentra en todo una puerta que se abre a los tesoros de la misericordia de Allah, Por eso Le suplica. Ve que todo está para obedecer a Allah, por eso se refugia en Él y se protege frente a cualquier problema confiando en Allah. Por eso su fe le otorga una tranquilidad completa.


La verdadera fuente de la valentía está en la fe y la sumisión y la cobardía se encuentra en el extravío.
Si el globo terráqueo se convierta en una bomba que se explote y destruya todo, tal vez, esto no dé miedo al corazón iluminado de uno de los adoradores de Allah, sino quizás lo considere uno de los milagros sorprendentes del eterno poderío de Allah y se muestre con admiración; mientras que el perverso, el de corazón muerto, aunque fuese filósofo, de mente lúcida, si viese en el cielo una estrella fugaz, se sintiera miedo y se preguntara asustadísimo: Acaso chocaría con nuestra tierra? Y cae en un valle de imaginaciones. (Un día, los norteamericanos asustadísimos de una estrella fugaz que apareció en el cielo abandonaron sus hogares durante las horas de la noche).
Las necesidades del ser son abrumadoras, por ello, el capital que el hombre tiene no es nada. El hombre está permanentemente expuesto a los desastres, por eso su poderío es, de igual modo, nulo. El marco de su capital y su poderío no llegan al alcance de sus manos mientras que sus deseos, esperanzas, dolores y problemas son mucho más allá.


Por eso, los pobres hombres necesitamos con urgencia comprender la realidad de la adoración y la fe en Allah. Necesitamos comprender la Unicidad y ser sumisos. Al tener esto, la tranquilidad y la dicha nos rodean.


Aquél que aún conserva algo de su visión, le es muy fácil ver y presenciar lo que planteamos. Es sabido que elegir el camino llano es una clara evidencia aunque este camino traiga diez por ciento de beneficio aparente. El camino de la adoración a Allah, junto con ser beneficioso pues su ganancia es noventa por ciento y no causa daño, es un tesoro de la eterna felicidad. El camino de la perversidad, junto con ser inútil, es la razón de la perdición y la desesperación eterna, además con una fe certera de pérdida con un porcentaje de noventa por ciento. Esto es algo evidente y lo acreditan los más sabios unánimemente.
Concluimos diciendo: La felicidad de la vida mundana y la de la Otra Vida está en la adoración a Allah y está en ser buen soldado divino. Debemos, pues, repetir constantemente: ¡Gracias a Allah por otorgarnos la obediencia y el éxito
اَلْحَمْدُ ِللّهِ عَلَى الطَّاعَةِ وَالتَّوْفِيقِ
y tenemos que dar gracias por ser musulmanes!.

Aslan
30/10/2011, 20h30
Cuarta Palabra

بِسْمِ اللّهِ الرّحْمنِ الرّحِيمِ
اَلصَّلاَةُ عِمَادُ الدِّينِ
En Nombre de Allah, Clemente y Misericordioso
“La oración es el pilar de la religión”.


Si quieres saber el valor de la oración de una forma fácil tal como dos por dos son cuatro y su importancia y cuánto es fácil obtener el beneficio anhelado y cómo es tan loco y dañoso aquél que no cumple con la oración entonces contempla este relato corto:
Un día, un gran gobernador envió a dos de sus sirvientes a su bella finca, después de haberles dado -a cada uno de las dos- 24 monedas de oro, para que puedan llegar a su destino que se encuentra a dos meses de distancia. El gobernador ordena a sus sirvientes gastar las monedas en pasajes, alojamiento y otros gastos relacionados con el viaje. Hay una estación a un día de distancia y en ella se encuentra todo tipo de transporte, automóviles, aviones, barcos y trenes. Cada uno de estos medios tiene su precio.

Los dos sirvientes, tras recibir las órdenes, salieron para realizar el viaje. Uno de los dos era afortunado y de buen juicio, gastó un poco para llegar a la estación, lo gastó en un buen negocio que satisfizo a su amo y por ello su capital se multiplicó de uno a mil. En cuanto al otro, por su mala acción, gastó 23 monedas de oro en distracciones y en juegos de azar y se quedó con una sola moneda al llegar a la estación. Su compañero le dijo: Cómprate el pasaje y no malgastes la moneda, pues nuestro señor es generoso y piadoso y que tal vez te perdone tus malas acciones. Te pueden permitir tomar el avión y que juntos llegaremos el mismo día. Si no actúes tal como te lo digo, vas a tener que ir a la finca caminando durante dos meses, en el desierto, el hambre tal vez te mate y la soledad se apodere de ti en este largo viaje. Imaginemos que este hombre, continuó es su rebeldía y gastó la única moneda que quedaba para obtener un placer pasajero en lugar de gastarla en la compra del boleto, que sería la salvación para sí. ¿Acaso esto no quiera decir que es un hombre sin juicio, lerdo y de muy mala acción?

¡Oiga, tú que no cumples con la oración! ¡Y alma mía que aborrece la oración!
El gobernador representa a Allah, nuestro Creador. Los dos sirvientes viajeros; el primero es el que cumple con la religión, realiza la oración con agrado y cumple con la misma cabalmente; mientras que el otro es el que no reza. Las 24 monedas de oro son las 24 horas del día. La finca es el Paraíso. La estación es la tumba. El viaje largo representa el viaje de la gente en dirección a las tumbas que conduce a la Resurrección y a la Morada Eterna. Los viajeros en este camino larga son grados, cada quien lo hace de acuerdo con sus obras y su piedad. Algunos creyentes pueden, en un solo día, caminar la distancia de mil años. Lo hacen como relámpago y otros, sin embargo, en el mismo día pueden traspasar cincuenta mil años. El Corán habló de esto en dos aleyas coránicas. En cuanto al boleto es la oración. Realizar las cinco oraciones diarias no dura más que una hora. ¡Qué perdido aquél que dedica a la vida terrenal 23 horas y no dedica una sola hora a la Vida Eterna!. ¡Qué injusto consigo mismo!. Y ¡Que loco es!. Si nosotros vemos como algo normal que alguién participe en un juego de azar en que la posibilidad de ganar es uno por mil. Cómo, entonces, uno no puede dar una hora de las 24 horas que tiene para la oración, siendo que la ganancia es garantizada y la obtención de la complacencia divina eterna es de noventa y nueve por ciento. ¿Acaso esto no es tan evidente y lógico?


La oración en sí es un gran descanso para el espíritu, corazón y mente. Además, no da ningun trabajo que cansa. Debemos saber que todas las obras mundanas lícitas realizadas por el que cumple con la oración son consideradas adoraciones a Allah siempre y cuando su intención al realizarlas sean tal. De este modo, el que reza puede convertir su vida mundana en vida eterna después de muerto.